LA RELACIÓN SIMBIÓTICA DEL MAÍZ Y EL FRIJOL: UN CONOCIMIENTO ANCESTRAL

Maíz y frijol

 


El maíz y el frijol son dos cultivos importantes en la agricultura maya y tienen una relación simbiótica que beneficia a los suelos de cultivo

 

En las tierras ancestrales de los mayas, donde el pasado y el presente danzan en armonía, vivía un sabio anciano agricultor llamado Yaak. Sus cabellos plateados y su piel curtida contaban las historias de muchas cosechas y el amor por la tierra que había cultivado durante toda su vida. Yaak era el guardián de las tradiciones y la sabiduría transmitida por generaciones de antepasados, y su corazón latía al ritmo de la naturaleza que lo rodeaba.

 

En una hermosa tarde, bajo el cálido abrazo del sol, Yaak se sentó bajo un viejo árbol, mientras su nieta Atziri jugaba a su alrededor. Atziri, con sus ojos curiosos y mirada expectante, se acercó a su abuelo con la esperanza de aprender de sus enseñanzas ancestrales.

 

"Abuelo, ¿por qué rotamos la siembra del maíz y el frijol en nuestras tierras?", preguntó Atziri con una mezcla de curiosidad y reverencia.

 

Yaak la miró con ternura y acarició suavemente la cabecita de Atziri. "Querida nieta, rotamos la siembra de estas dos plantas sagradas porque la Madre Tierra es sabia y generosa. Como todo en la vida, nuestras tierras necesitan descanso para regenerarse y recuperar su fertilidad. Al alternar el cultivo del maíz y el frijol, permitimos que el suelo respire y se nutra, manteniendo su vitalidad para futuras cosechas".

 

Atziri asintió con entendimiento y los ojos brillantes de emoción. "¿Pero por qué estas dos plantas son tan especiales, abuelo? ¿Qué significado tienen en nuestra historia?"

 

El anciano tomó un momento para contemplar el paisaje y sus recuerdos ancestrales. "Maíz y frijol, mi querida Atziri, son mucho más que simples plantas. Son dones sagrados de los dioses, fundamentales para nuestra supervivencia y nuestro sustento. Según la cosmogonía de nuestros antepasados, fuimos creados por los dioses usando masa de maíz. Por eso, el maíz es un símbolo de nuestra existencia y nuestra conexión con el universo".

 

"Atziri, el frijol también ocupa un lugar especial en nuestra cosmogonía. Yum Kaax es conocido como el dios de la agricultura y la vida vegetal. Es considerado como un protector y benefactor de los campos y las cosechas, y se le atribuye la responsabilidad de asegurar la fertilidad y el crecimiento de los cultivos.  Lo cierto es que el frijol tiene la capacidad de fijar nitrógeno en el suelo, enriqueciéndolo para futuros cultivos. Nuestros antepasados son un ejemplo de la sabiduría de la naturaleza y su equilibrio. Así como nuestras almas se entrelazan con el cosmos, el frijol entrelaza sus raíces con el suelo, nutriéndolo y permitiendo que nuestra madre tierra renazca en cada ciclo".

 

La mirada de Atziri se llenó de admiración y asombro mientras escuchaba las palabras de su abuelo. La conexión con su herencia y sus raíces se profundizaba con cada historia que fluía de los labios del anciano.

 

"Recuerda, querida Atziri, que como guardianes de la tierra, tenemos el deber de respetar sus ciclos y aprender de nuestras tradiciones. Nuestros antepasados dejaron un legado valioso que nos guía en el cuidado y cultivo de la naturaleza. El maíz y el frijol son los pilares de nuestra existencia, y al honrarlos, honramos nuestra identidad maya y nuestra relación con el universo".

 

Atziri escuchó con el corazón abierto y un profundo sentido de gratitud hacia su abuelo y su herencia. Desde ese día en adelante, ella abrazó con dedicación y reverencia las enseñanzas de Yaak, convirtiéndose en una protectora de las tradiciones y una fiel custodia de la tierra que le dio vida.

 

Así, la sabiduría de Yaak perduró en las generaciones venideras, manteniendo viva la conexión ancestral con el maíz y el frijol. En los campos florecieron los ciclos de la naturaleza, y en los corazones de los mayas, la semilla del conocimiento creció como un eterno legado de gratitud hacia la Madre Tierra y la cosmogonía que los había forjado como un pueblo unido por el amor y la veneración a la vida que los rodeaba.

 

Guillermo Rizo

Editor Mitósfera de México


Comentarios

  1. ¡Excelente artículo! Muy conmovedor y evocador. Me encantó conocer este blog. Gracias...

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  2. Gracias por tu apreciable comentario Maty. ¡Bienvenida!

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