EL PODER BUFÓNICO DE UN SINIESTRO PAYASO
En la corte, el siniestro poder de los bufones radicaba
en su habilidad de ocultar críticas detrás de risas, tejiendo un velo de
entretenimiento que disfrazaba sus comentarios mordaces y sus consejos velados,
todo mientras influenciaban las decisiones del poder desde las sombras.
Hace mucho tiempo, en el reino de "El Ombligo de la
Luna", donde la honestidad y la diligencia gobernaban, un siniestro telón
se alzó en las sombras. Oscuros magnates, ansiosos por doblegar la verdad,
descubrieron a un artífice de la comedia y la manipulación, Broxxo. Con un
talento bufónico insuperable, era capaz de distorsionar la realidad mediante
los medios de comunicación.
Broxxo, con su sonrisa astuta y un pacto con los
multimillonarios, se sumergió en un mar de risas estridentes y chistes
venenosos. A través de sus programas televisivos y redes sociales, tejió una
telaraña de engaños y exageraciones, tergiversando la política del reino.
Exacerbaba los actos del gobierno honesto, manipulando hechos y sembrando
discordia donde la concordia reinaba.
La población, en un principio, cayó bajo el encanto del
bufón. Sus burlas y relatos ficticios arrancaban risas y suspiros de indignación.
Los magnates siniestros se frotaban las manos, creyendo que el caos sembrado
debilitaría el gobierno y engrandecería su influencia.
Pero como en todo relato, la verdad aflora con fuerza
inquebrantable. Con el transcurso de los días, algunas falacias comenzaron a
desentrañarse, las exageraciones crecieron a tal punto que resultaban
inverosímiles. Algunos ciudadanos, impulsados por la duda, empezaron a
investigar, a sopesar lo dicho por Broxxo con la realidad que vivían.
Las fisuras en la fachada bufónica se ampliaron cuando un
grupo de valientes periodistas alzaron sus plumas en busca de la verdad.
Presentaron pruebas irrefutables de las distorsiones y falacias del bufón. La
indignación se propagó por las calles de "El Ombligo de la Luna", la
gente comprendió que habían sido engañados por quien simulaba ser un simple
entretenedor, pero que en verdad era una marioneta de la manipulación.
El pueblo se levantó, exigiendo respuestas y justicia. Los
magnates siniestros, percatándose de que su engaño se derrumbaba, se retiraron
en silencio, abandonando a Broxxo en su soledad. El bufón, antes abrazado por
risas y aplausos, ahora se hallaba sumido en miradas de desprecio y lástima.
Con el paso del tiempo, "El Ombligo de la Luna"
comenzó a sanar. La verdad imperó y el gobierno honesto continuó en su tarea de
servir al pueblo. Broxxo, en su aislamiento, se encontró enfrentando las
consecuencias de sus actos. La población aprendió una valiosa lección sobre la
importancia de cuestionar la información y no dejarse engañar por artificios
que buscan deformar la realidad en pos del poder.
Guillermo Rizo
Editor de Mistósfera de México
Comentarios
Publicar un comentario